Seguro para vehículos conectados: ahorro y conducción segura

Cada vez son más las aseguradoras que te ofrecen la oportunidad de realizar un seguimiento de tu coche. No para localizar tu vehículo en caso de robo, sino para evaluar cómo, cuándo y por dónde circulas. En consecuencia, si te consideran un conductor prudente, te pueden ofrecer mejores tarifas.

El principio de los seguros tradicionales se basa en datos estimados del conductor como la edad, el sexo, la ubicación y el kilometraje anual, entre otros. Hoy en día, la tecnología de vehículos conectados permite calcular la prima de tu seguro de un modo más personal y, posiblemente, más justo. El seguro para vehículos conectados, también conocido como seguro en función del uso o seguro basado en la distancia recorrida (UBI o PHYD, respectivamente, por sus siglas en inglés), se basa en datos de conducción reales, recopilados a través de una aplicación para smartphone o mediante una mochila, siendo esta última la opción que recopila una mayor cantidad de datos.

Desde 2003, todos los vehículos que se venden en la Unión Europea cuentan con un puerto de diagnóstico de a bordo (OBD), que se utiliza para conectar el vehículo con un ordenador del taller. Esto permite básicamente que el técnico pueda comunicarse con el vehículo. Actualizaciones de software, resolución de problemas y análisis de rendimiento: el puerto OBD permite acceder al sistema nervioso del vehículo. En este puerto OBD está conectada la mochila. Esta pequeña pieza de hardware lee los datos del sensor del vehículo que corresponden a la velocidad, la aceleración, los casos de frenado, las fuerzas G laterales y la ubicación, entre otros, y envía esta información, a través de una conexión de datos, a la plataforma central de la aseguradora para que la analice.

Reducción de los costes, mayor motivación

Si tu forma de conducir demuestra que eres más prudente que el promedio de conductores, tendrás derecho a disfrutar de un descuento (en algunos casos, incluso después de solo seis meses) que te permitirá ahorrar hasta un 30 %. En vista de que el seguro es el principal coste cuando se posee un vehículo, junto con la devaluación, un seguro en función del uso (UBI) podría originar una reducción drástica del coste total de propiedad (TCO). Una magnífica noticia para los directivos de flotas y los directores financieros.

«Pero, ¿cuál es la ventaja para el conductor de un vehículo de empresa? A primera vista, los seguros en función del uso tienen una desventaja, concretamente el hecho de que la empresa propietaria del vehículo y la aseguradora pueden recopilar datos sobre la ubicación de un individuo en todo momento. De hecho, la privacidad parece un obstáculo considerable, aunque se puede solucionar con un marco normativo global que proteja al empleado. En la mayoría de los casos, la aseguradora divulgaría los datos de ubicación únicamente en caso de que se iniciara una investigación policial. Con el enfoque correcto, esto último podría convertirse incluso en un modo de promocionar los seguros conectados. Las empresas, por ejemplo, podrían plantearse impartir formación de conducción avanzada para optimizar el comportamiento de los conductores, o incluso crear un programa de incentivos con objetivos individuales o grupales para asegurar su aceptación».